lunes, 3 de octubre de 2016

No hay tiempo

"Enloquecer es un lujo para la clase media"... nunca estuve más de acuerdo con una frase. Estoy deprimida y no tengo tiempo para hacerme la idea. Trabajos, parciales, Universidad y vida social vida social se vuelven palabras caóticas y celestiales. Si me deprime algo... no tengo tiempo para pensar en ellos ahora.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Piloto automático



¿Nunca se sintieron en piloto automático? Sí, como la opción de manejo. Wikipedia lo define como “sistema mecánico, eléctrico o hidráulico usado para guiar un vehículo sin la ayuda de un ser humano. El término se usa mayoritariamente para aludir al de un avion, pero también existen para barcos y automoviles”, pero yo le diría “sistema mecánico y eléctrico usado para guiar a un ser humano no necesariamente consciente de sus deseos”.
Así es, nos despertamos, comemos, andamos, vamos a la universidad, vamos a trabajar, hablamos, decimos y hasta vamos al baño casi sin darnos cuenta de que tenemos un propósito, pensando que siempre va a haber un mañana para posponer nuestros sueños.
Es esta sociedad, que nos prepara para hacer cosas que no terminamos haciendo porque estamos ahí… preparándonos.

Vistazo a mi mente

Mi vida:
Realmente no sé cómo empezaría a describir que es lo que llamo cotidiano y menos lo que doy por normal en mi vida. Lo que si les aseguro es que nada dura mucho, o llega a hacerse real y consistente. Bueno supongamos que no todo el mundo tiene una vida de la cual hacer muchos alardes. La verdad es que estudio algo que me gusta y ahí no más, no tengo nada más que acotar y eso es lo que me asusta.
Sé que me gusta escribir y mucho, pero el tema es que no se si estoy en el lugar indicado. Me molesta la inseguridad, simplemente es un sentimiento que me prohíbo tener siempre que pueda evitarlo pero no siempre es tan fácil de esquivar. El problema debe ser que se que hay cosas que me apasionan y no las estoy haciendo o invirtiendo tiempo en eso y la verdad eso es lo que más me podría llegara a deprimir.
Soy algo bastante autoexigente, no me gusta fallar en lo que hago y más si es que se que me esforcé por ello. Podría entrar en un ataque de histeria por no conseguir lo que quiero si realmente trabaje por ello. Lo sé, da algo de miedo pero de apoco irán conociéndome. Divertida pero algo neurótica y zoombie al mismo tiempo. ¿Cómo tiene eso sentido? Bueno, de a poco entenderán.
¿Qué representan lo hombres en mi vida? De seguro nada muy importante, en serio. A decir verdad nunca tuve un novio, jamás. Es algo raro pero nunca sentí ese click con alguien, bueno, lo sentí pero con la persona menos indicada en el peor momento de la historia de las circunstancias problemáticas… le gustaba a mi entonces mejor amiga.
Okey, si a ustedes les supo a drama deben imaginarse como fue vivirlo… un encanto. Ahh, me olvidaba, no solo le gustaba a mi mejor amiga sino que otra amiga en pose de mosquita muerta, sí de esas zorras que se hacen las buenas amigas,  intentó tirársele también. Bueno, quiero contarles que a pesar de todo lo ocurrido hay algo peor. ¿Qué podría ser? Sí, a él le gustaba la zorra.
La verdad es que no podía entender cómo eso me estaba pasando a mí. Tenía 16 años y un corazón totalmente roto. Todo lo que tenía en mente como seguro se desvaneció por completo, no quedo nada salvo mis amigos de los cuales me aleje para superar la situación. Les juro que eso me destruyo, no sabía quién era y menos que hacia ahí llorando como una estúpida por un chico que eligió a mi amiga la zorra.
Otra cosa que deberían saber de mi es que soy bastante masoquista, demasiado. Soy la típica que cuando esta triste me armo una playlist bien patética para maquinarme dia y noche. Ya sé, bastante maduro de mi parte pero bueno algunos necesitamos sufrir para darnos cuenta de que no hacíamos nada por nuestra vida hasta ese momento.
Constantemente me acosa esa sensación en la que siento que la vida está pasando, el reloj corre y no hago nada productivo. Realmente me dan ganas de armarme una mochila y salir a correr por la ruta, que me lleve a algún lugar lejano en donde no conozca a nadie y me pierda en un nuevo mundo.  No tener nada seguro, no correr riesgos o correrlos del todo.
Pasamos nuestra vida tratando de no salir lastimados de las situaciones pero al mismo tiempo me pregunto si tiene sentido preocuparse tanto por sentir algo. ¿No es de eso de lo que se trata la vida? Ven, nada de lo que pensamos tiene mucho sentido. Es por eso que nacimos de esta naturaleza sumamente indecisa en la que un dia quieres algo y mañana no te interesa en lo más mínimo.
Volviendo a la depresión de mi adolescencia. Recuerdo no querer salir de mi casa, solo iba al colegio, no salía para ninguna otra cosa. La preocupación de todos estaba sobre mí. Siempre fui una chica de buen comer y recuerdo a mi mama mirándome estupefacta picar la comida con el tenedor y no llevarme nada a la boca. La comida no me llamaba la atención en lo más mínimo.
Fuera de todo el drama de la comida, hay un gran detalle que añadir a ésta descripción. Ese año fue uno de los más lluviosos en la historia del pueblo en el que vivía, por lo tanto el tiempo no ayudaba a que quisiera salir de mi casa o cualquier otra cosa.
Me sentía bacía, no tenía nada dentro y la herida se sentía como si sangrara a chorros y todos los días me la volvieran a abrir. Afortunadamente fue cuestión de tiempo hasta que me olvide de ese idiota que dicho sea de paso hoy es gay y la zorra le fue muy infiel. Idiota 0 – Yannette 1.
De todas formas esto es algo estúpido porque gracias a aquel imbécil hoy, después de 3 años, me siento imposibilitada ante cualquier cuestión amorosa. No puedo sentir nada por nadie y vaya que si lo he intentado. El principal problema es que el contexto no ayuda mucho que digamos.
Estoy en mi primer año de universidad,  los chicos solo quieren follar y eso es todo. No importa que sea feo o guapo, inteligente o estúpido, super buena onda o un freak… todos quieren coger y no ha excepción, ni siquiera los gays salen de esta regla.
Además, no quiero sonar machista pero las chicas tampoco ayudan mucho. La mayor parte de la platea universitaria está ocupada por zorras disfrazadas de nerds y no miento. Solo le falta gritar “solo quiero que me cojas y no me respetes”… asco. 
No voy a decir que no ando con chicos ni nada de eso pero creo tener algo de respeto por mi misma y por los demás con respecto a mis actos. Cosa que hoy es bastante raro en una chica, todas hechas unas zorras interesadas.
Lo lamento, esto se está saliendo de libro de auto ayuda adolescentes a “como reconocer a una autentica zorra en 5 pasos”. Compréndanme, necesito descargarme de alguna manera. Todos los chicos que me hablan son unos completos inútiles y no es exageración.
Sé que suena exagerado pero no es más que la pura verdad de los hechos. No sé si ellos son demasiado tontos o después de haber conocido tanto de ellos me sigo codeando con los mismos inútiles una y otra vez. ¿Dónde se esconden los hombres de verdad?  Me refiero a todos aquellos que protagonizan historias épicas de amor y aventura.
Definitivamente no existen o no me tocó conocer a ninguno. Creo que funcionan como una especie de estrella fugaz en la vida de algunas mujeres y lo peor es que nosotras somos las locas al esperar alguna de esas cualidades en un chico normal.

Les juro que me doy por vencida en el amor, al menos hasta que termine la universidad. No sé qué les habita a estos idiotas en la cabeza, esperar un mono con platillos es la esperanza de agua en Venus. Y bueno, los hombres y las zorras son así. Hay tantos que se multiplican.